I.
Revista

domingo, 28 de abril de 2013

Carmiña en la memoria

Atardece en Madrid cuando cuatro escritores consagrados, Chirbes, Longares, Gopegui y Puértolas, elogian la obra de Carmen Martín Gaite y destacan su generosidad: a todos ellos, sin conocerlos, les publicó la primera crítica, ponderando su opera prima. Concluye el Congreso Internacional sobre la salmantina, cuyas Actas publicará Siruela, es decir la charra Ofelia Grande. ¿Y Salamanca? El recuerdo de "la mejor pluma salmantina del siglo XX" „según la autoridad de Senabre„, no debe quedar reducido en esta ciudad al busto de la Plaza de los Bandos. Aquí nació, se forjó su personalidad, se licenció en Filosofía y Letras, hizo sus primeras armas como escritora „en la formidable revista universitario "Trabajos y días"„, e hilvanó la mas conocida de sus novelas, relatando magistralmente la vida salmantina de la España de los cincuenta. El día que murió me llamó el director del que Anson gusta llamar "el ABC verdadero", Manolo Erice „entonces en Castilla y León, hoy subdirector nacional„, para pedirme que compusiera su obituario. Remoloneé por la tristeza de haber perdido a una salmantina universal, y a una amiga, y porque estaba de viaje. Me convenció y solo tuve que teclear lo que sentía: "Habrá que pensar en un busto de CMG „empezaba la necrológica„, tocada con su inseparable boina€en la Plaza donde se asomó tantas veces entre los visillos de la casa de su padre, el notario". Y concluía: "No cumplimos con menos que un busto para la que quiso ser la novia de Salamanca". El alcalde Lanzarote me llamó a las veinticuatro horas y ordenó "hágase"
ALB ERTO ESTELLA 
La Gaceta de Salamanca