I.
Revista

martes, 14 de abril de 2009

Retales (4): La poética del paratexto


Uno de los fundamentos de la poética de Carmen Martín Gaite lo constituye la información vertida en los textos que preceden o acompañan a las ediciones de sus novelas y que ella misma decide incorporar para explicar el contexto en que surge la creación de la obra o relato en cuestión. Un texto menos atendido por la crítica fue Sibyl Vane, que cobra importancia por ser complemento del prólogo a El retrato de Dorian Gray en Salvat o por lo que aporta a su concepción de lo fantástico y lo literario a través de los textos victorianos. Tras el cuento, incluye la autora la nota que sigue:


Para el que no lo recuerde, le refrescaré la memoria sobre la heroína literaria que dio pie a esta fantasía para escribir este breve relato, del que no me acordaba, y que he encontrado perdido entre las páginas de un viejo cuaderno, fechado en febrero de 1975.

El nombre de Sibyl Vane aparece fugazmente en las páginas de la famosa novela de Oscar Wilde: "El retrato de Dorian Gray". Dorian se enamoró ardientemente de ella, al verla representar el papel de Julieta en un modesto y mal iluminado teatrucho de Londres, por entrar en el cual pagó una guinea. La encontró sagrada y divina. Posteriormente, cuando, después de haberles hablado de ella en términos encendidos a sus amigos, decidió pedirla en matrimonio y comprobó que Sibyl no sólo correspondía a su amor, sino que era la primera vez que se enamoraba de un hombre, volvió a verla actuar en compañía de lord Henry. La decepción de Dorian Gray y de su amigo fué total. Sibyl Vane, una vez que había conocido de verdad el amor, interpretaba a Shakespeare de forma desmañada, torpe y artificial. Julieta se había convertido en una muñeca de madera. Y la Sibyl Vane enamorada dejó de interesar a Dorian Gray y de enardecer su imaginación. No daba forma ni sustancia a las sombras del arte. Era una criatura vulgar, sin secreto. Y el cruel Dorian Gray la apartó de su vida.

Nota a la edición de Sibyl Vane (Pliegos de Poe, 2000).

Como se advierte, los cuadernos donde anota reflexiones para sus textos y las lecturas dan lugar a material literario tras haberse fundido con la imaginación.
(En la imagen, Angela Lansbury en The picture of Dorian Gray, 1945).