I.
Revista

miércoles, 2 de diciembre de 2009

Traduttore, ¿traditore?

Al hilo de lo que comentaba en otro lugar de este mismo espacio, también se han pronunciado recientemente en Milenio on line. Extracto el párrafo de la entrevista a José Emilio Pacheco y recomiendo la lectura del texto completo:

—Pues te paso este clipping con una reseña del mismo Rodríguez Marcos sobre una antología poética de William Carlos Williams (Babelia, 8/8/09). Ahí dice: “(los libros de Williams) tardaron en traducirse al español. Durante años estuvieron en manos de francotiradores más o menos ilustres como Octavio Paz, Ernesto Cardenal o Carmen Martín Gaite. En los últimos años (…) las editoriales españolas han ido poniéndose al día.” ¿Por qué te molestas?

—De Martín Gaite, no sé. Sólo conozco dos poemas de Williams en muy buenas versiones de Cardenal y José Coronel Urtecho en una también muy buena antología de Salvador Novo (101 poemas; antología bilingüe de la poesía norteamericana moderna, Editorial Letras, México, 1965); pero el libro Veinte poemas (ERA, 1973) en traducción del “más o menos ilustre francotirador” Octavio Paz es insustituíble como unidad y como parte también de uno de los grandes libros de la poesía en lengua española del siglo XX: Versiones y diversiones (Joaquín Mortiz, 1974). No le pediría a Rodríguez Marcos que contara con estas primeras ediciones, pero desde 2000 tal libro se encuentra en la Galaxia Gutenberg/Círculo de Lectores que él mismo menciona.