I.
Revista

jueves, 9 de septiembre de 2010

Literatura infantil sin princesas ni castillos

En los libros para niños que edita Hotel de papel no aparecen ni príncipes ni princesas, ni magos ni brujos, ni dragones ni mazmorras... “Lo que nos interesa es que los pequeños se reflejen en las historias narradas en nuestros relatos, que encuentren los problemas que ellos viven en su realidad inmediata y algunas posibles soluciones a los mismos”. Así lo explica Ángeles Martín, responsable de la editorial, que debe su nombre a la concepción de los libros como espacios similares a los hoteles, "ya que en ambos se está de paso pero pueden dejar una huella imborrable en la memoria".

El sello se puso en marcha en el año 2006. Pero fue al año siguiente cuando colocó sus primeros títulos en el mercado. “Todo surgió como un sueño: el de que los niños que teníamos cerca, nuestros hijos, sobrinos..., se educaran en igualdad, sin estereotipos ni prejuicios hacia los que son diferentes a sí mismos”, explica Martín, economista de formación, que, como ella misma reconoce, nunca pensó dedicarse a este mundo. Aunque ahora se muestra “encantada”, a pesar de “las muchas dificultades” que se cruzan en su camino.

¿Cuál es la principal? “Sobre todo darse a conocer. Hay mucha competencia en el ámbito de la literatura infantil. Y nosotros, que apenas tenemos recursos para campañas publicitarias, tenemos que fiar nuestra promoción básicamente al boca a oído”. Los comienzos fueron duros, sí, pero poco a poco sus apuestas editoriales empiezan a afianzarse. En especial su colección de biografías de mujeres relevantes en la historia. Empezaron acercando -a través de biografías adaptadas- al público infantil la vida y obra de escritoras como Virginia Wolf, Carmen Martín Gaite, María Zambrano y Gloria Fuertes. Pero su intención es no ceñirse al marco literario. De hecho, en octubre, sacan la de la bailarina estadounidense Isadora Duncan, y para más adelante ya están pensando en publicar la de la pintora Maruja Mallo.