"Hoy es tan día como ayer, mañana lamentarás no haber habitado este día" (CMG)

lunes 19 de septiembre de 2011

La habitación partida

El 17 de marzo de 1986 Carmen Martín Gaite tuvo un sueño que le contó a Juan Benet por carta, la última que se conserva de su intercambio epistolar y la que cierra este hermoso y fascinante libro, pugnaz, humorístico muchas veces, doliente otras, y siempre marcado por la diferencia: la que les separaba en la literatura y en el temperamento, y la que, en el ejercicio con frecuencia interrumpido de una correspondencia de más de veinte años, les acercó y más de una vez les consolaba a ambos y les iluminaba. Esa carta de 1986 es reveladora en sus pormenores oníricos de los altibajos y cariñosas suspicacias de la relación, para Martín Gaite siempre más acuciante y a la postre insatisfactoria; en el sueño, los dos compartían un cuarto, puesto o alquilado por él para ella: "O sea que tu despacho y el mío iban a estar casi juntos, separados por aquella media pared".

"Hoy es tan día como ayer, mañana lamentarás no haber habitado este día" (CMG)